El Ocote

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Misterios Irregulares

La zona arqueológica de El Ocote, en Aguascalientes, es un testimonio vivo de cómo a veces el pasado no revela todos sus secretos de inmediato; particularmente porque la evidencia obtenida indica que los chichimecas no fueron los primeros pobladores de la zona, como se creía originalmente.

Después de grandes trabajos de exploración, varios expertos del Instituto Nacional de Antropología e Historia lograron grandes descubrimientos, cambiando la perspectiva que se tenía sobre la historia prehispánica de este lugar. Se pensaba que su uso había sido únicamente estacional y no de asentamiento; era impensable creer que había existido algo más que tribus salvajes.

Residuos de cerámica, collares de barro y concha, huesos humanos, herramientas de piedra y algunas prendas de vestir, fueron la evidencia perfecta para afirmar que esta zona había sido el hogar de algunos grupos prehispánicos. Pero, lo más importante para afirmar su establecimiento fueron las evidencias de arquitectura y materiales orgánicos como restos de maíz; indicadores de actividad agrícola.

Se cree que estos pueblos estaban comercial y culturalmente activos y, además, manejaban buena relación con otras aldeas, como las ubicadas en Guanajuato, San Luis Potosí, Jalisco y Zacatecas, ya que en esos lugares se encontraron restos de cerámica con el mismo estilo artístico.

En este escondite resulta indispensable admirar las pinturas rupestres más destacadas de la provincia hidrocálida. Éstas se encuentran distribuidas en una sección principal y cuatro menores en una de las superficies del macizo rocoso conocido como Cerro de los Tecuanes. Aquí, se contemplan figuras onduladas interpretadas como agua, animales que indican la existencia de caza, dibujos antropomorfos que hablan de los habitantes y muchos otros trazos que parecen exceder la agudeza de los investigadores.

Este gran tesoro llamó la atención de varios restauradores, quienes están decididos a trabajar en su protección. Para lograrlo, comenzaron con una primera etapa en donde se plantaron diferentes tipos de árboles que, en conjunto, tienen la función de una barrera natural protegiendo de polvo, viento y otros factores a este invaluable arte.

Gracias a los tonos desgastados de dicho arte pictórico, las exploraciones sugieren dos diferentes fases en su producción, donde primero fueron elaboradas las de rojo claro, seguidas por las de color rojo intenso.

La magia percibida por los pueblos de esta zona también quedó forjada en la cima del cerro donde, además de ser descubiertas ruinas arquitectónicas de ceremonias y viviendas, destacan los pedestales en forma de pirámide, que dominan el paisaje enclavados en las partes más altas.

Otra característica importante del lugar que llamó la atención fueron los patrones funerarios; se descubrieron diversos entierros humanos que estaban acompañados con ofrendas de materiales como turquesa y obsidiana, las cuales indican estatus social y una organización de intercambio con otros sitios, como lo que hoy es el suroeste de Estados Unidos y la costa del Pacífico de hace ¡más de mil años!

Con cada descubrimiento nuevo, es inevitable reconocer la importancia de seguir investigando sobre cualquier tema. Si tan sólo en una década se lograron progresos ilustres, es factible que con el paso del tiempo salgan a luz más aspectos relevantes de nuestro pasado. Además, aunque es de territorio pequeño, este estado hidrocálido cuenta con miles de rincones todavía no explorados en su totalidad, especialmente en áreas montañosas.

Por si fuera poco, en tu visita también podrás practicar distintas actividades acuáticas y deportivas, enmarcadas en un paisaje de peñascos y matorrales de ensueño.

Muchos sugieren que para vivir una experiencia extraordinaria, donde el silencio y el misterio evocan la importancia de nuestro pasado, es necesario asistir a la ruta llamada Mundo Nocturno, en la cual, se visita tan importante lugar a la luz de la luna. Definitivamente, sensaciones imperdibles.

¿Qué Saber?

¿Qué Saber?

  • La población de El Ocote se encuentra a 22 km al suroeste de la ciudad de Aguascalientes, tomando la carretera a Villa Hidalgo y luego una desviación hacia este poblado.
  • Fue descubierto en 1976 y resguarda rastros de pueblos prehispánicos erigidos por los chichimecas, tecuexes y caxcanes.
  • Toda la zona del Valle de El Ocote con sus serranías tiene una extensión aproximada de 650 has.
  • Aquí puedes practicar el excursionismo, campismo, ciclismo de montaña. Además, se cuenta con áreas naturales donde se puede practicar el rappel y la escalada.
  • Se cree que las culturas establecidas en esta región tenían una gran organización además de avances tecnológicos importantes. Se han encontrado tumbas de cuerpos sepultados, hasta la fecha se tienen registrados once cadáveres, de los cuales diez son adultos y un niño.
  • En 1982 se descubrieron ahí pinturas rupestres en un costado del cerro de Los Tecuanes, con representaciones antropomorfas y zoomorfas, realizadas por una civilización datada hacia los años 650-900 d.C., anterior a los chichimecas.
  • En los años 90 fueron descubiertos en la cima de dicho cerro vestigios arquitectónicos de las áreas ceremonial y habitacional; además, 16 entierros humanos colocados de lado y un infante en posición sedente.
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