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Danza Ceremonial “El Mitote”

Bendición de la Siembra

A la Danza del Mitote, los nayeeris le llaman “bailes en círculo”. A lo largo del año, este pueblo celebra varias fiestas con danzas y música. También festejan ocasiones católicas, como los días de San Miguel, San Antonio, la Virgen de Guadalupe, la Virgen del Rosario, Semana Santa, Día de los Muertos, Nochebuena y las Pachitas. A esta última le dicen “naci jetse´e o maujnasimuaj”, que significa la fiesta de la ceniza, que significa huella. La vida nayeeri y su calendario están vinculados con el ciclo agrícola, por eso las fiestas más importantes son los Mitotes; cuando se bendicen las semillas que se sembrarán el 2 de febrero, día de la Candelaria, cuando inicia la época de lluvias, cuando se siembra y cuando se cosecha.

Cuando inicia la temporada de siembras, los o'dam celebran el rito sagrado del mitote, que llaman también xiotal. En verano, cuando hace mucho calor, las tierras son secas y llenas de rocas, así que necesitan de la lluvia. Piden por ella en mayo y también bendicen los elotes en noviembre. Para eso bailan alrededor del fuego, para pedir buenas cosechas. Bailan durante la noche al son de un arco musical. Cinco días antes de la danza los convocados deben llevar leña y flores al patio donde se celebra, ubicado en un cerro en medio de la soledad del bosque.

Los mitotes pueden ser familiares o bien con toda la comunidad. Siempre hay cantadores, músicos, danzantes y narradores de los mitos del origen e historias antiguas, por ejemplo, de cuando nació el hombre cora, los dioses y la madre Tierra. En abril o mayo, bailan la danza llamada “Muerte de la Chicharra” para ofrecer a dios padre los frutos e invocar las primeras lluvias para las próximas siembras del maíz. Todos participan en los rituales; niños, jóvenes y adultos bailan en pareja alrededor del cantor de mitos. También comen tamales de frijoles, ciruelas, huamúchiles, mangos y pitayos.

La persona más importante en el ritual del mitote es el chamán, quien lleva un mukas; un sombrero de plumas. Primero limpia el patio sagrado, en el centro dibuja un arco simbólico con flechas clavadas en el suelo y luego coloca una pipa para fumar y una ofrenda de maíz. El chamán es el intermediario de las peticiones del pueblo ante la divinidad. Al final bendice a toda la comunidad y sobre todo, a los niños y niñas que se vuelven adultos.  

Cinco días después del mitote, los asistentes deben continuar benditos, es decir, meditando, ayunando, absteniéndose de contacto sexual, de tomar vino, bañarse y enojarse. Los niños no deben hacer travesuras.

Se convoca también a otro mitote comunal en año nuevo, cuando hay cambio de autoridades. También ocurre que cuando muere un personaje importante, se organizan mitotes extraordinarios. En la cultura o’dam se llevan diversas actividades para mantener a los muertos contentos y alejados de los vivos.

El estado de Durango no solamente está formado de preciosas ciudades. Se encuentran también comunidades pequeñas que siguen viviendo y compartiendo sus tradiciones milenarias a través de fascinantes celebraciones, llenas de baile y música.

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