La Dama Enlutada

Leyendas

Una fecha cualquiera, en la ciudad de San Luis Potosí, un taxista circulaba frustrado por no encontrar pasaje; ver que el reloj marcaba pasada la medianoche no auguró mucho éxito. Aún así, decidió dar una última vuelta y… nada, finalmente, cerca del cementerio “El Saucito” se rindió.

Justo cuando se preparaba para ir a casa una mujer vestida totalmente de negro se acercó al vehículo y solicitó amablemente sus servicios. El trabajo era simple: llevarla a todos los templos de la ciudad y esperarla mientras rezaba una oración. El taxista se sorprendió ante tal petición, pero era innegable, la ganancia que obtendría sería más que suficiente para compensar el tiempo perdido.

En el camino, el chofer intentó hablar con la misteriosa mujer, pero ésta no respondió de alguna forma y ante ningún intento. Cuando llegaban a una iglesia, ella bajaba, rezaba frente a la puerta y regresaba, lista para su siguiente destino.

Curiosamente, la última iglesia que la mujer pidió visitar fue “El Saucito”, justo al lado del cementerio donde el taxista la encontró. Una vez ahí, la mujer indicó que en realidad no tenía dinero para pagar, pero le daría una nota firmada al taxista y una medalla para entregar a cierta dirección, donde un amable caballero le compensaría al día siguiente. El taxista, notablemente molesto, aceptó la nota y vio como la mujer se retiraba.

Al día siguiente, el chofer fue a la dirección indicada y preguntó por el señor, cuando éste acudió a la puerta procedió a explicarle la situación y entregarle la nota. El caballero casi se vence ante la sorpresa y la tristeza; pero, recuperando la postura, le comentó al taxista que la mujer de la noche previa era su hermana, pero… ella había muerto hace varios meses.

Asustado, el taxista rechazó la paga y regresó a su vehículo totalmente pasmado… Se cuenta que el encuentro le atormentó por varios meses, hasta que murió de una forma inexplicable.