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Fantasmas de Magdalena de Kino

Sombras del Pasado

I

La epidemia del cólera llegó a la Villa de Magdalena de Kino el 2 de noviembre de 1833. 17 años después seguían reportándose casos de enfermedad, pero los remedios caseros la mantuvieron controlada, sólo tres personas de acomodadas familias fallecieron.

En diciembre de 1851 terminó la pandemia.

Tiempo después, un campesino platicó muy alterado una visión que tuvo en el panteón nuevo, al que los españoles llamaron Extremadura. El sepulturero, Don Camilito Cienfuegos, fue acompañado por el caballero Héctor Toribio Montes de Oca al lugar de los hechos. Su objetivo era demostrar que sólo los vivos hacen daño, mientras los muertos descansan tranquilamente.

Apenas entraron al lugar se les abalanzaron unas figuras nebulosas que claramente tenían el rostro de un hombre, una mujer y dos niños; don Héctor se puso pálido y decidió jamás regresar al panteón.

Estuvo encerrado en una casa de campo sin encontrar paz hasta que su madre le aconsejó confesarse… así fue que admitió el haber sido comisionado años antes por españoles para dar muerte a una familia indígena que creían desahuciada, para después echarlos a la fosa común; precisamente lo que hizo, pues se convenció de que no podrían recuperarse de aquella terrible fiebre.

Don Héctor muró alcohólico tirando en una calle y la gente sigue diciendo, hasta el día de hoy, que aún pueden ver a los espectros del panteón Extremadura.

II

Lupita Morales nació en el barrio La Industria en 1905. A sus seis años se refugió en el templo de Santa María Magdalena con otras personas varias horas después de un temblor, pues temían que otro peor o igual siguiera. Cuando salieron, se dieron cuenta de que se habían formado oquedades en el cerro.

De adulta a Lupita la nombraron la Loisa del Indio… se había vuelto una enigmática señora convencida de que uno de los túneles llegaba al centro de Magdalena y pasó el resto de su vida viviendo en una cueva.

Los jóvenes se asustaban al verla y los adultos la rechazaban por su aspecto penitente y su mirada furiosa.

Cuando investigadores mexicanos y norteamericanos buscaban la tumba de Kino por esos rumbos descubrieron, efectivamente, un subterráneo.

Dicen que en el barrio de La Industria la Vieja Blanca aún asusta.

III

En la avenida 5 de mayo, antes Calle del Ferrocarril, se encuentra una casona muy bien conservada. Todos los que han vivido ahí han descrito las mismas dos apariciones, un hombre con quepí estilo ruso y una mujer muy distinguida con peinado alto.

Esta casa fue construida por el coronel Emilio Kosterlitzky, ruso nacionalizado mexicano; soldado políglota que se unió al ejército nacional en 1871. En 1913, después de 28 años de vivir en la Villa, el coronel y su esposa Francesca adquirieron un terreno donde hicieron su casa, para establecer residencia permanente.

Sin embargo, en esa época el Kosterlitzky fue capturado por los revolucionarios, quienes lo mantuvieron preso hasta 1914. Al salir se trasladó de inmediato con su esposa y dos hijos a Los Ángeles, California; donde murió en 1928.

En una carta a su amiga Dionisia, con fecha de agosto de 1930 la señora Francesca Torres de Kosterlitzky le pide cuidar bien su hogar, a pesar de saber que nunca volverá a verlo y afirma que; si su espíritu llegara a quedarse a vagar por la tierra en lugar de irse a otro lado, ahí se encontraría con Emilio… bajo el techo de aquel hogar forjado con tanto anhelo.

Fantasmas de Magdalena de Kino

Escucha la leyenda de fantasmas de Magdalena de Kino.

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