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Leyenda de Maquech

Las Joyas de la Princesa

Cuzán es una palabra maya que significa golondrina. También fue el nombre de una hermosa princesa que vivió en esta península hace mucho tiempo…

La belleza de Cuzán era admirada y reconocida más allá de los muros de Yaxchilán, la ciudad sagrada que gobernaba su padre: “El señor que se sumerge en el cielo”.

La joven siempre fue muy querida en el reino y respetuosa con el legado de su familia. Cuando llegó el momento apropiado para casarse no tuvo ninguna objeción ante la voluntad de su padre, quien arregló un matrimonio con el príncipe Ek Chapat.

Un día cualquiera, previo a que la unión entre realeza se celebrara, el señor que se sumerge en el cielo llevó a un joven para que lo acompañara a presentar todos los regalos que traía a Cuzán como parte de un botín de guerra. Sorpresivamente, el acompañante del rey, llamado Chalpol y Cuzán quedaron perdidamente enamorados al verse…

Sabían que su amor era imposible y decidieron esconderlo, pero el rey terminó descubriendo lo que consideró una traición a su voluntad y ordenó sacrificar al joven.

Cuzán rogó, suplicó e hizo escuchar su dolor, por lo cual su padre instruyó a su hechicero tomar un camino distinto: convertir a Chalpol en un escarabajo.

Siendo fiel a su promesa de amor eterno, la princesa tomó algunas de las joyas más hermosas que pudo encontrar y las mandó pegar al caparazón del insecto, el cual ató a su cuello con una cadena de oro.

—Tú siempre serás un hombre mientras escuches el latido de mi corazón, así que quédate siempre en mi pecho… mi Maquech.

Leyenda del Maquech

Maravíllate escuchando historia de La Leyenda Maquech.

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